Terapia · Familiar

El modelo sistémico de la terapia familiar parte de la idea de que el síntoma que manifiesta uno o varios miembros de la familia, tiene que ver con el patrón de funcionamiento general de ésta, por lo que el foco de atención del proceso terapéutico se centra en la comunicación, roles, ciclo evolutivo, etc. De ese modo se aligera la carga del miembro etiquetado como “enfermo” u “origen del problema”. Partiendo de este enfoque, el cambio en cualquier miembro de la familia genera cambio en el sistema global (familia nuclear).

La Terapia Familiar Sistémica disuelve el estigma, divide la carga del problema repartiéndola entre los miembros del núcleo familiar y multiplica la capacidad de mejora.